Los diferentes tipos de relaciones parentales demostrados en El hijo de la novia

¿Qué viene a la mente cuando se piensa en una relación típica entre padres y sus hijos? Quizá una imagen de una madre y un padre sonriendo a una niña aparezca antes de alguna otra cosa. O puede ser algo más simbólico, como un padre abrazando a su hija, representando la protección que el padre, según las reglas convencionales de la sociedad, debe dar a la familia. Cualquier imagen se pase por la mente, la probabilidad que esta imagen concuerda con las opiniones tradicionales de una familia  (especialmente de la relación parental,) es bastante alta. Los padres tienen que ser siempre estrictos, se deben involucrar completamente en las vidas de sus hijos, deben comportarse con más autoridad que ellos, deben aparecer más informados que ellos, deben ser ejemplos perfectos de buen comportamiento y trabajo duro…la lista de las características  que la cultura juzga como ‘apropiadas’ para padres continúa así. Pero es fácil olvidar o ignorar las relaciones exitosas que en realidad existen entre padres e hijos que no siguen una formula común, como la película El hijo de la novia nos muestra. De hecho, vemos en esta película que aunque Rafael, en su papel de un padre, a menudo rompe las reglas mencionadas abajo, al final esta ‘desobediencia’ hace su hija Victoria más madura y consciente a los retos de la vida.

Una de las primeras peculiaridades que encontramos con respeto a este tipo de relación, es cuando Rafa se reúne con su papá. La manera en que lo recibe sugiere una amistad más que un parentesco; ellos hablan casualmente, como si ahora que ambos son adultos, no tienen que actuar los papeles de padre e hijo tanto como antes. Hablando de la posibilidad de la boda, ­Rafa da su opinión de su necesidad como un igual de Nino, todo el tiempo manteniendo un respeto cordial. Y Nino a su vez escucha y considera seriamente la perspectiva de Rafa sin ser condescendiente. En pintar una relación así, el director de la película desmiente la suposición general que para crear una persona respetuosa e independiente, hace falta imponer la autoridad y meter límites claros que determinan qué se puede decir o no.

Parece que, a pesar de los problemas que tiene Rafa, el estilo parental de Nino resulta en un adulto educado. Además, se ve que Rafa no teme expresar sus pensamientos—y en un adulto, esta es una característica muy importante. La gente no debe tener miedo de la autoridad, entonces para que un adulto esté seguro en su opinión, es necesario que los padres enseñen ser escéptico. En la vida real, no es útil obedecer cada orden que las personas poderosas nos den, sin preguntar las razones detrás de ellos. También es una buena idea cultivar un sentimiento de igualdad entre los padres e hijos, porque si no,  el niño puede sentir inepto, insuficiente. Si Nino no hubiera creado un ambiente de aceptación en la infancia de Rafa, en lo que podía jugar a ser personajes como Zorro, es posible que Rafa hubiera guardado resentimiento hacia sus padres.

Es evidente que algunas cualidades de Nino queden en Rafa, porque tiene una relación similar con su hija. Él la deja tomar sus propias decisiones en la casa, y ella puede  pasar el tiempo como quiera. Dicho esto, por supuesto hay reglas y expectaciones para Victoria. Pero en no supervisar cada aspecto de su día, Rafa le da el mensaje que él confía en ella, que cree que es responsable. Rafa también la trata como una adulta en sus conversaciones, tanto como pueda. Otra cosa diferente que hace Rafa (aunque sin querer,) es que no esconde las dificultades que él sufre. No finge controlar toda su vida—y esta es una oportunidad para mostrar perseverancia a la niña en vez de una debilidad. Es importante que Victoria no tenga falsa conceptualización de la vida real. Tiene el derecho de saber cuáles son las injusticias que vendrán a obstruir su camino para que sepa derrotarlas. Los niños admirarán más los padres que revelan sus defectos, porque podrán verlos reflejados en ellos, y por eso los padres y sus hijos se pueden entender mejor.

Sí, la estabilidad, las reglas, y la severidad son necesarias hasta cierto punto—pero también es imprescindible romper con la tradición cuando la tradición puede conducir a una relación poco saludable, o dañina.

 

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s